
Vasija de arcilla cocida de la tribu Nuna de Burkina Faso, en el Museo de Birmingham.
Una vasija, como sinónimo de vaso o recipiente, es toda pieza cóncava, de diferentes tamaños y morfología, fabricada en distintos materiales, usada para albergar o manipular líquidos, alimentos y otros contenidos indeterminados.
Las primeras vasijas han sido datadas unos diez mil años a. C., y el horneado, como técnica de fabricación alfarera, se documentó en Mesopotamia y Persia alrededor del 4000 a. C. y en Egipto a lo largo de los mil años siguientes
Los egipcios, en su lenguaje jeroglífico utilizaron la vasija como ideograma de los recipientes en general. En simbología, morfológicamente expresa “el ámbito en el que se produce la mezcla de las fuerzas” que originan al mundo material representado visual y conceptualmente en la matriz de la hembra
Los ceramógrafos definen a toda vasija de arcilla como vaso capaz de contener algo: líquidos como el agua, el aceite o la cerveza; semilíquidos (como el garum o la miel); o bien, sólidos: granos diversos, aceitunas, frutos secos.
Las clasificaciones morfológicas pueden llegar a ser exhaustivas. Una evaluación elemental distingue formas simples y formas compuestas; entre las primeras estarían las figuras geométricas de revolución, como el cilindro, el cono, la elipse y la esfera (además de las formas semiesféricas y las troncocónicas).
Existen asimismo otras pautas de clasificación y ordenamiento, en función de las técnicas y materiales empleados.

Vasija o vaso campaniforme, llamada así por su forma de campana invertida y con una antigüedad arqueológica de cinco mil años. Pieza emblemática que da nombre a la Cultura del vaso campaniforme.
Vasija tubular del tipo albarelo, recipiente alto y cilíndrico en forma de tarro, bote de uso tradicional en establecimientos botica.
Cuenco y escudilla, vasijas troncales en la clasificación arqueológica, de boca ancha y origen prehistórico.
Bacín, definido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española entre las acepciones de vaso, como “vaso de barro vidriado, alto y cilíndrico” con las funciones de un orinal.

Cómo hacer una vasija en el torno de alfarería
1. Modelado en torno. Se trabaja con ambas manos un terrón de arcilla hasta conseguir una bola consistente y suave.

2. Se lanza con fuerza la bola sobre el centro de la rueda del torno, de forma que la base se aplane y se adhiera a aquélla.

3. Se empieza a girar el torno: con ambas manos húmedas se comprime la arcilla conduciéndola hacia el centro del torno.

4. Se rodea la arcilla con ambas manos y se le va dando forma de cono. Los brazos tienen que estar siempre apoyados sobre la mesa del torno.

5. Con las manos enlazadas sobre el vértice del cono, se ejerce presión hacia abajo haciéndole perder la forma. Se repite este aconado hasta que la arcilla esté bien centrada.

6. Se introduce lentamente el pulgar en el centro de la arcilla apretando hacia afuera para formar la base y las paredes de la vasija.

7. Se sostienen por fuera las paredes con una mano, y con los dedos de la otra se van levantando aquéllas desde el interior.

8. Se continúa trabajando de esa forma hasta que la vasija tiene el diámetro y la altura deseados.

9. Las paredes se hacen curvas aplicando la presión de los dedos de la mano que trabaja en el interior contra los nudillos de los de la mano que sujeta las paredes desde el exterior.

10. El apercollamiento de la parte superior de la vasija evita que ésta se abocarde con la presión ejercida por el movimiento de la rueda.

11. Se da forma al cuello y al borde de la vasija con los dedos, aplicando una presión suave mientras las manos se mantienen quietas.

12. Para perfeccionar la base, se mantiene ligeramente apretado contra ella un perfil de acero. Se detiene la rueda y se corta con un alambre por debajo de la base.
