
Una obra postergada por cerca de cuatro décadas para evitar las inundaciones y sequías que padecían los pobladores del cantón Chone, una de las principales localidades agrícolas y ganaderas del norte de la costera provincia de Manabí, ahora ya es una realidad con la inauguración del proyecto Multipropósito Chone.
La apertura oficial de este complejo, que forma parte del emblemático programa gubernamental de construcción de proyectos para el control de riego e inundaciones y así fomentar la producción agrícola, se realiza este martes con la presencia del presidente Rafael Correa, quien recorrerá los trabajos y supervisará su funcionamiento.
De acuerdo con registros históricos, Chone y sus alrededores sufrían un promedio de 15 a 20 inundaciones en invierno y en la temporada de verano padecían los estragos de la sequía, lo que devastaba la economía local.
Para resolver este viejo problema, el gobierno decidió construir desde 2010 este monumental proyecto, que estaba planificado desde hace 35 años, pero que ninguna autoridad pasada tuvo la voluntad de ejecutarlo, explicó el secretario nacional del Agua, Carlos Bernal.
En los dos últimos años y pese a no estar construido todo el complejo hídrico, la presa Río Grande ya controla el cauce del río del mismo nombre y ha evitado ocho posibles inundaciones en Chone y sus alrededores, destaca la Secretaría de Agua.
Este megaproyecto hídrico cuenta con cuatro componentes que son: la presa Río Grande, un túnel de desagüe de fondo, túnel para captación de agua potable y riego y toma flotante.
La presa, de 10.51 hectáreas, controla las crecidas del río Grande y almacena hasta 113 millones de metros cúbicos de agua; mientras el túnel de desagüe (254 metros) permite desembalsar el agua cuando las circunstancias técnicas lo ameriten y tiene un capacidad de descarga de hasta 45 metros cúbicos por segundo. El túnel de captación, en cambio, tiene una longitud de 240 metros y tiene una capacidad de descarga de hasta 40m3/seg.
La toma flotante capta el agua en diferentes niveles del embalse, lo que permite seleccionar su profundidad, desde la cual se realiza la toma de agua.
Manipulación opositora a la obra
El gobierno nacional invirtió 80 millones de dólares en la ejecución de este proyecto, que beneficia a unos 125.000 habitantes de los sectores Santa Rita, San Antonio, San Pablo, Los Almendros, El Bejuco, El Mosquito, Garrapata, Ricaurte, La Estrella, El Pueblito, San Andrés, El Guabal, Lua y Tablada de Sánchez, en el litoral ecuatoriano.
Habitantes de estas localidades ahora sienten los beneficios de esta obra y reconocen que cuando se hizo el anuncio de la ejecución de este proyecto y la reubicación de asentamientos fueron engañados por políticos de oposición y medios de comunicación vinculados a esos grupos con falsas informaciones respecto a que la obra no se construiría y que los agricultores no serían compensados.
El propio mandatario Correa denunció en esa época el boicot perpetrado por un grupo de familias de la zona y sectores de oposición que llegaron, incluso, a amenazar de muerte a trabajadores de la constructora. “Ya han sucedido acciones de violencia, amenazan a los técnicos, intentan agredir a la empresa que ganó el concurso y amenazas al propio alcalde de Chone”, deploró el jefe de Estado durante un enlace semanal de rendición de cuentas de junio de 2011, en el que además llamó a la gran mayoría de manabitas a defender esta obra.
La realidad después de cuatro años es que el multipropósito protege de inundaciones a 10.780 hectáreas, mientras que dotará de agua para uso potable y riego a otras 2.250 hectáreas, lo que mejora la calidad de vida de los habitantes de la campiña manabita, entre ellos los 90.000 pobladores de la zona urbana de Chone.
Otros beneficios
Adicionalmente, 81 familias se beneficiaron con la construcción de la Comunidad del Milenio La Tablada de Sánchez, un asentamiento con todos los servicios básicos, conectividad y unidad educativa del Milenio, inaugurada en agosto de 2014.
El multipropósito influyó en la economía del sector generando empleo, pues el 90% de los obreros son de origen manabita.
El gobierno de Ecuador ha invertido aproximadamente 1.200 millones de dólares también en otros cinco proyectos hídricos para el control de riego e inundaciones como son Bulubulu (Guayas), Naranjal (Guayas) y Cañar (Guayas y Cañar), el trasvase de riego Chongón-San Vicente (Santa Elena) y el proyecto Dauvín (Daule-Vinces).
Los proyectos Bulubulu y Chongón ya fueron inaugurados en este año por el jefe de Estado y de acuerdo con el cronograma establecido por la Secretaría del Agua, todos los megaproyectos entrarán a operar hasta fines de este año, lo que permitirá al país suramericano estar mejor preparado para enfrentar los embates del fenómeno El Niño. (Andes)