Tras la posible amenaza de una erupción volcánica o fenómeno del niño, el movimiento Scout se une al grupo de voluntarios que desarrollan la capacitación de gestión de riesgos, los cuales se preparan para actuar mediante las eventualidades naturales que se puedan suscitar en el país.
Los scout asisten al programa de capacitación desde agosto pasado, que se realizan en Quito y en otras ciudades, en el que acuden entre 30 y 40 personas a las charlas.
Entre las tareas que aprenden a desempeñar el grupo de scout son: organización de las personas en los albergues, apoyo emocional de los evacuados, armar kit de emergencia familiar, actuar en los planes de contingencia, entre otros.
