Países árabes y sudamericanos buscarán promover relaciones sociales, políticas y económicas en la IV Cumbre que se llevó a cabo el martes, aseguró el Rey Salman.
Mientras presidía el gabinete ministerial en el palacio Al-Yamamah, el Rey Salman dijo que espera que la Cumbre de Países Árabes y América del Sur (ASPA) sea un “gran éxito”.
El lunes, los ministros de Relaciones Exteriores de los países participantes mantuvieron una reunión para discutir los temas de la agenda. El diplomático Adel Al-Jubeir representó a su país en la reunión.
El embajador uruguayo Carlos Mora, cuyo país ostenta la presidencia pro tempore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), dijo que el evento inaugural estará a cargo del rey Salman y el vicepresidente de su país, Raul Sendic.
Mora indicó que el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil dará un discurso en la sesión inaugural debido a que su país es el coordinador regional de la cumbre de ASPA. A nombre de los países árabes, Nabil Elaraby, secretario general de la Liga Árabe también se pronunciará en la ceremonia de inauguración que se llevará a cabo en el Salón de Conferencias Rey Abdul Aziz.
El príncipe Turki bin Mohammed bin Saud Al-Kabeer, viceministro de Relaciones exteriores, aseguró que la cumbre se enfocará en reforzar la cooperación política, cultural y de inversión entre ambas regiones.
El príncipe Turki también dijo que los Estados Árabes están “muy conscientes de la importancia de mantener buenas relaciones con nuestros amigos en la región suramericana”. La cumbre de ASPA abordará una gran variedad de temas incluyendo como prioridad la situación regional en Palestina, Siria, Yemen y Libia.
El volumen de comercio entre los países árabes y sudamericanos ha sido de $30 mil millones anuales y ambas partes han expresado su compromiso de extender esta cooperación.
Entre los líderes que han confirmado su participación y los que han llegado al país están los presidentes de Ecuador, Rafael Correa; de Venezuela, Nicolás Maduro, de Sudán Omar Al-Bashir, de Guyana Carl Greenidge; también el vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, el primer ministro de Jordania y ministro de relaciones exteriores Nasser Judeh.
El primer ministro libanés Tammam Salam tenía previsto viajar a Riad este martes y se espera que hable sobre los últimos desarrollos relacionados con el tratado de armas financiado por Arabia Saudita para equipar el ejército libanés. El ministro de Defensa de Líbano, Samir Moqbel, ministro de Finanzas Ali Hasan Khalil y el ministro de Relaciones Exteriores Gebran Bassil acompañarán a Salam.
Los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira y de Suriname, Niermala también han llegado a la capital para asistir a la cumbre. Muchos otros países árabes y sudamericanos estarán representados por enviados especiales, ministros de estado y diplomáticos.
En el marco de las reuniones preparatorias, la ministra de Agricultura y Ganadería de Brazil Katia Abreu y el vicepresidente de la Administración de Fármacos y Alimentos de Arabia Saudita, Salah Almaiman, firmaron un acuerdo internacional sanitario para terminar con el impedimento de exportar carne de vacuno a Arabia Saudita.
“Después de tres años, celebramos el fin del impedimento con todos los países”, aseguró la ministra. A raíz de la decisión de Arabia Saudita, la industria espera que los países vecinos, Catar, Bahrein y Kuwait sigan el ejemplo. A nivel bilateral, Arabia Saudita y Brasil han analizado propuestas para establecer relaciones cercanas en cuanto a agricultura.
La cumbre de ASPA es un mecanismo birregional de cooperación y coordinación política que se lleva a cabo cada tres años y reúne a los 22 estados miembros de la Liga Árabe y 12 países sudamericanos.
Creciente comercioAntes de iniciarse la cumbre, el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al-Arabi indicó a la agencia kuwaití Kuna que “el comercio entre las dos regiones suma actualmente 30.000 millones de dólares, cuando no superaba los 6.000 millones en 2005”.
Perú, que acogió la tercera cumbre de países árabes y sudamericanos en 2012, se convirtió el pasado mes de octubre –con Chile y México– en uno de los 12 países del Pacífico que sellaron un acuerdo para crear la mayor zona de libre comercio del mundo impulsada por Estados Unidos y Japón, el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP).
El columnista saudí, Abdulateef al-Mulhim, aseguraba el lunes que las regiones árabe y sudamericana pueden contribuir juntas a traer prosperidad y estabilidad en el mundo.
“El conjunto del continente (sudamericano) está avanzando de forma notable gracias a modernas y destacadas reformas en los ámbitos político, económico, social y educativo”, escribió.
Por su lado el ministro saudí de Exteriores, Adel al Jubeir habló de “convergencia de posiciones” entre los países de ambas regiones, y aludió en especial a la “actitud positiva” de América Latina en la cuestión palestina.
