
Los habitantes del estado Táchira deben hacer las compras antes de la 13:00, porque en la tarde se inicia un estado de ocupación no declarado por el Gobierno.
El Régimen ha desplazado paracaidistas y utilizado aviones de combate para intimidar a los manifestantes. Las jornadas de protestas, que comenzaron por un intento de violación a una estudiante universitaria a principios de mes y que han ocasionado por lo menos seis heridos, se recrudecieron durante la semana pasada después del llamado del opositor Leopoldo López a no abandonar las calles. La situación derivó en un estado de sitio de facto. El emplazamiento de dos batallones de paracaidistas, piquetes de la Guardia Nacional Bolivariana armados y tanquetas de guerra en las entradas del estado, especialmente, de San Cristóbal, además de los aviones de combate en las cercanías prosiguieron a la advertencia no formalizada del presidente Nicolás Maduro: “Si tengo que decretar un estado de excepción en el Táchira, así lo haré”. El gobernador chavista José Gregorio Vielma Mora calificó de “grave error” la militarización de su estado. Consciente de que las discrepancias públicas en el seno del chavismo son poco habituales, se refirió a su libertad de pensamiento. “Cuando estaba Chávez en el Gobierno siempre mantuve una autonomía respecto a mi verbo y mi pensamiento. Y lo voy a mantener ahora más que nunca”, aseguró.