
Diego Lara graba todos los partidos en los cuales dirige. Lo hace como un ejercicio didáctico para corregir errores. Luego de terminados los cotejos, se dirige a su domicilio en el sur de Quito y revisa el cotejo.
Es una práctica que el juez, de 35 años, 14 de ellos dedicados al arbitraje, siempre ha considerado necesaria para mejorar. Lara viene de una familia de árbitros. Su padre José Neptalí Lara también fue réferi y lo mismo su hermano José. Por estas horas, el nombre de Diego Lara se unió a la polémica este fin de semana. Junto al asistente Marco Muzo, quien es presidente de los árbitros en Pichincha, tuvieron una mala actuación en el choque Deportivo Quito vs. Barcelona. Sus errores determinaron los dos tantos del equipo local: en el primer gol, Víctor Estupiñán estuvo en posición adelantada y en el segundo tanto, la pelota nunca pasó la línea de meta y fue rechazada por el zaguero Luis Checa. Tras el partido, el cuerpo arbitral recibió un aluvión de críticas de hinchas, directivos y cuerpo técnico de Barcelona. Incluso Diego Lara se convirtió en tendencia en la red social Twitter, tras su actuación. Hoy, en la Comisión de Arbitraje, está previsto que el cuadro guayaquileño presente un pedido de sanción para los réferis. Así lo confirmó ayer al mediodía, el directivo Eduardo Campuzano. “Barcelona irá enérgicamente a la FEF a reclamar por lo sucedido. Fue vergonzoso lo que pasó, en el primero y en el segundo gol”. Está previsto que el club amarillo con sus abogados Andrés Holguín, Carlos Rodríguez y Juan Javier Canessa presenten el pedido de sanción. “Queremos que la Comisión de Arbitraje califique de manera justa a los jueces para que los ayuden a superarse, no que los justifique y minimice los errores garrafales que cometen. Si la Comisión no sanciona como debe ser a estos árbitros deben irse a su casa”, declaró por su parte el dirigente amarillo Leonardo Stagg.