
La región modifica rápidamente su marco legal. Ecuador es uno de los países pioneros en el desarrollo de un sistema de gestión moderno.
El manejo de la población urbana y la gestión ambiental son los nuevos retos, según experto de la Comisión Europea en Preparación ante los Desastres
Marzo 2014.- Desde el nivel comunitario hasta el nacional y el regional, en la mayoría de países de Sudamérica se ha reformado o está en curso la modificación de la legislación en Gestión de Riesgos de desastres para darle un enfoque integral. Esta tendencia favorece a Ecuador de dos maneras: con experiencias exitosas de las que puede aprender, y sirviendo de modelo a otras naciones.
“Ecuador es uno de los países que más rápidamente ha desarrollado un sistema de gestión de riesgos moderno, y esto es evidentemente útil a otros países que viven el mismo contexto de exposición a amenazas. El intercambio de experiencias y buenas prácticas beneficia a todos”, explica Álvaro de Vicente, jefe de la Oficina para América del Sur, del Programa de la Comisión Europea (DIPECHO) de Preparación ante los Desastres
Los logros regionales son múltiples. Están, por ejemplo, la creación del Grupo de Alto Nivel para la Gestión de Riesgos en UNASUR; la Declaración de Panamá sobre la Educación en emergencias, firmada por todos los ministros de Educación de Latinoamérica; la iniciativa de hospitales seguros en Perú, Colombia y Ecuador; y, el Protocolo de Comunicación para Sistemas de Alerta Temprana de Tsunamis en la costa pacífica de Sudamérica, que incluye a Colombia, Chile, Ecuador y Perú.
Pero también hay retos tanto en las áreas de concentración humana como en zonas específicas de actividad industrial.
El continente se está haciendo predominantemente urbano y, en pocos años, el 80% de la población habitará en las ciudades. Hay una explosión urbana. El crecimiento sin planificación trae muchos problemas, por ejemplo, la falta de gestión de residuos sólidos (que origina un incremento exponencial de los riesgos de inundaciones, epidemias y deslizamientos), como se evidenció en los deslaves de Río de Janeiro (Brasil) y las inundaciones de Buenos Aires (Argentina).
En Ecuador, DIPECHO ha apoyado la iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y a la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) para elaborar una metodología simple de análisis de la vulnerabilidad en los municipios. “El primer paso para una planificación urbana adecuada es el conocimiento de las vulnerabilidades del
territorio y su población. Esta metodología permite a los municipios elaborar una planificación que integre los riesgos”, sugirió.