Ecuador Se Prepara Para Enfrentar Las Consecuencias Del Cambio Climático

La Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC) y el Plan Nacional de Cambio Climático (PNCC) buscan disminuir la vulnerabilidad del país
Las estrategias depende de un trabajo integral que abarque a todos los sectores sociales e institucionales

Abril 2014.- Cuando hablamos del cambio climático es necesario hacer dos consideraciones. La primera es que se trata de un tema transversal y bajo esa premisa se requiere una herramienta que permita su articulación a nivel sectorial.

“Es un problema que no puede ser resuelto ni abordado si todos los actores no se empoderan de la temática, porque sus respuestas forman parte de un proceso más grande que abarca el desarrollo sostenible, la promoción de fuentes de energía renovable, desarrollo e investigación tecnológica para el cambio de las matrices energética y productiva, y el manejo sostenible de los recursos naturales”, explicó Eduardo Noboa, subsecretario de Cambio Climático del Ministerio del Ambiente.

La segunda consideración es que sus efectos son globales. “La adaptación sirve para prepararnos y reducir nuestra vulnerabilidad ante estos fenómenos, mientras que la mitigación nos ayuda a contrarrestarlos y prepararnos también desde un punto de vista concordante con el modelo de desarrollo que queremos para el futuro”, acotó Noboa.

Las acciones en ese camino son múltiples: En el 2009, se creó la Subsecretaría de Cambio Climático; en el 2012, Ecuador lanzó la Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC); y, en 2013, se desarrolló el Plan Nacional de Cambio Climático (PNCC) que es el mecanismo de implementación de la ENCC.

El camino transitado por el país se traduce en programas para asegurar temas de soberanía alimentaria; programas de gobernanza del agua y cambio climático para disminuir la vulnerabilidad del país ante el cambio climático; estudios de vulnerabilidad; estrategias locales para la adaptación al cambio climático; el mejoramiento de la resiliencia de ecosistemas andinos; la ayuda a economías locales a adaptarse a los impactos del cambio climático y al retroceso de los glaciares, entre otros.

“El impacto de los desastres relacionados al cambio climático o a fenómenos climáticos está vinculado a dos elementos: la vulnerabilidad y la resiliencia. El primero tiene que ver con reducir y fortalecer nuestros puntos débiles. En el segundo, nuestros proyectos se acoplan al cambio climático para evitar desastres que podrían afectar a cultivos, suministro de agua, energía, infraestructura y economía”, detalla.

El trabajo con autoridades regionales, provinciales y municipales también es fundamental. Actualmente, la Subsecretaría de Cambio Climático elabora la Norma Técnica que permitirá que los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) incorporen al cambio climático dentro de sus Planes de Ordenamiento Territorial (PDOT).

Bajo ese esquema no se puede dejar fuera a la ciudadanía, porque a través de sus acciones y decisiones diarias, puede aportar a mitigar el calentamiento global y adaptarse mejor a los posibles efectos del cambio climático.

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