
Los propietarios de restaurantes y hoteles recibieron con satisfacción la decisión del Ministerio de Turismo de ampliar el horario para la venta de bebidas alcohólicas los domingos.
La medida regirá desde este fin de semana. El expendio se cambió de 10:00 a 16:00 a 10:00 a 22:00 en cinco tipos de negocios: restaurantes, cafeterías, locales de comida rápida, salas de banquetes y locales de alojamiento. “Estos establecimientos podrán expender bebidas alcohólicas, según el horario fijado, solamente cuando sean solicitadas por los clientes para acompañar la comida”, se aclaró en el decreto. Es decir, la venta en licorerías, tiendas y autoservicios sigue prohibida. Hasta antes de esta resolución únicamente se podía vender cerveza, vino y chicha, siempre y cuando se sirviera junto a las comidas. Pero en esta reforma se hace referencia a bebidas alcohólicas, sin especificar de qué tipo. Andrea Pérez, administradora del restaurante Querubín, ubicado en el Centro Histórico de Quito, señaló que la prohibición de venta de bebidas alcohólicas, que se aplica desde junio del 2010, redujo la facturación y contratación de personal en este establecimiento. Tras la prohibición, el local, que atendía los domingos hasta las 20:00, optó por cerrar a las 15:00. “Con la reducción de ventas se disminuyó el personal. El domingo trabajábamos cuatro personas, pero ahora solo dos”. No obstante, con este cambio, el local espera recuperar las ventas que habían caído ese día hasta en un 40%. “La mitad de nuestros clientes es extranjero y ellos siempre piden cerveza nacional para probar y acompañar las comidas. Lamentablemente teníamos que decirles que no podíamos venderles”, dice. Se podrá vender licor los domingos hasta las 22:00 Los horarios para el expendio de licor los domingos Recuerde cuáles son los horarios para consumir licor Luis Márquez, administrador de El Café del Fraile, cree que el cambió tendrá un impacto positivo para el turismo. “Tenemos clientes chilenos, argentinos e italianos que acompañan, por un tema cultural, sus comidas con vino; sin embargo, no podíamos venderles y eso generaba malestar”. En este local, el 70% de sus clientes es extranjero. “Casi todos piden cerveza nacional, pero estaba prohibido”. Márquez consideró que la prohibición impactó alrededor del 10% a las ventas del local. La medida la adoptó el Gobierno hace 4 años para combatir la inseguridad en el país. Pese a que se avizoraba una caída en el turismo, las cifras mostraron que la afluencia de turistas más bien aumentó. Según Turismo, el año pasado las visitas crecieron 7,42%. Pero eso no convence a los dueños de los locales. “Aunque la medida de restricción en principio tenía un objetivo interesante, no se evaluó el impacto. A nosotros nos perjudicó mucho”, dijo Marco Bedoya, gerente del restaurante Hasta la Vuelta Señor, que tiene dos sucursales en la ciudad.