
Las autoridades señalaron ayer que se mantienen en “máxima alerta” en Texas
mientras observan de cerca a la decena de personas que tuvieron contacto directo con Thomas Eric Duncan, el primer paciente con ébola diagnosticado en EE.UU. y cuya condición ha empeorado de manera drástica en las últimas horas.
“Todos estamos en alerta máxima y es la forma que debe ser”, dijo hoy en teleconferencia de prensa desde Atlanta David Lakey, comisionado del Departamento de Salud de Texas