
El proceso de transformación de la justicia ecuatoriana es apoyado por los profesionales del Derecho y una muestra de ello es el reconocimiento que, este viernes 20 de febrero, entregó el Colegio de Abogados de Manabí al Presidente del Consejo de la Judicatura (CJ), Gustavo Jalkh. “Seríamos egoístas y de mentes estrechas, si no reconociéramos lo que se ha hecho en la justicia (…) Hoy, esta Función Judicial es totalmente diferente a la anterior”, señaló Luis Andrade Quiñonez, presidente saliente del Colegio de Abogados de Manabí (CAM). “Hemos superado el oscurantismo y el ostracismo en la justicia ecuatoriana (…) Tenemos que agradecer al Consejo de la Judicatura que siempre abre sus puertas, para resolver los problemas que impiden o retrasan la administración de justicia (…)”, añadió Andrade, quien a nombre de su gremio, entregó un reconocimiento al doctor Jalkh, “por su aporte fundamental en la transformación del sistema de justicia”.
En la ceremonia, el titular del CJ dictó la conferencia Acceso a la Justicia en la que se detallan las acciones realizadas para brindar un servicio judicial de calidad a los ecuatorianos. Explicó que se han implementado modelos de gestión basados en la demanda ciudadana, esto con el propósito de eliminar las diferentes barreras económicas, geográficas, culturales, de efectividad y limitantes para grupos de atención prioritaria, que impedían un efectivo acceso a la justicia.
“Un sistema de justicia debe garantizar la igualdad ante la ley y en eso trabajamos diariamente (…) Nuestro objetivo es que los ciudadanos puedan acceder a un procedimiento judicial efectivo que tutele sus derechos”, señaló el doctor Jalkh, quien recordó que gracias a labor desempeñada desde 2013, Ecuador se encuentra hoy entre los seis países de América Latina con mayor confianza ciudadana en la administración de justicia. El Presidente del CJ explicó que en país, en 2012, apenas había ocho jueces por cada 100 mil habitantes, pero hoy existen 11 administradores de justicia por ese mismo número de pobladores, igual al promedio latinoamericano.Asimismo, destacó que antes, uno de los principales problemas era la falta de cumplimiento de audiencias. Ante esto, se adoptaron acciones como la coordinación oportuna de audiencias; implementación de videoconferencias para la comparecencia de las partes procesales; defensa pública; y, la aplicación de un sistema disciplinario para sancionar a quien no asiste sin razón sustentada. Esto ha hecho que hoy, se tenga apenas un 4% de audiencias fallidas, es decir, el 96% de audiencias sí se realizan.
Otros pasos importantes dentro de la reforma judicial fueron: la aprobación del Código Orgánico Integral Penal que establece, entre otras cosas, la aplicación del juicio directo; un nuevo sistema pericial; y, la implementación de las unidades de flagrancia donde se evidencia el trabajo coordinado de jueces, fiscales, peritos, defensores públicos y policías.
El Código Orgánico General de Procesos (COGP), que está en trámite en la Asamblea Nacional, y que reducirá de 80 a cuatro los tipos procesales en materias no penales, también fue mencionado por el Presidente Jalkh como uno de los elementos que fortalecerán el sistema de justicia en el país.
“Las agendas políticas no nos interesan, ni nos distraen, lo que nos interesa es brindar un servicio de calidad a los ciudadanos”, mencionó y recordó que la verdadera independencia de la Función Judicial depende, sobre todo, de un talento humano con ética y formación adecuada.
Explicó que es por eso que el CJ impulsa la formación continua y procesos de evaluación y selección meritocrática de jueces, fiscales, notarios, etc.
Por su parte, el presidente entrante del CAM, Mauro Ponce, evaluó de forma positiva al actual servicio judicial. “El Consejo siempre encontrará el respaldo de los abogados de Manabí, un respaldo siempre crítico”, señaló y reconoció que los cambios de infraestructura, tecnológicos y procesales aplicados en los últimos dos años benefician principalmente a los usuarios del sistema de justicia.