Uniformados y con mucho repelente, cincuenta soldados del Ejército patrullan por la mayor ciudad del Brasil para combatir al enemigo: el mosquito del dengue, responsable de enfermar a 460.500 personas en lo que va de año en el país.
La presencia de los soldados y cabos, emparejados con un agente sanitario cada uno, sirve para infundir confianza a la población durante las tareas de vigilancia y concienciación que el gobierno del municipio de Sao Paulo lleva a cabo para combatir la epidemia.
