Con la cuenta regresiva y el sonido de una alarma, la ministra de Ambiente, Lorena Tapia, dio el inicio oficial este sábado al denominado ‘Playatón’, que tiene como objetivo limpiar las playas y riberas de lagunas y ríos del país con una multitudinaria participación de voluntarios.
En esta jornada de limpieza, se prevé la participación de unos 25.000 voluntarios para limpiar 118 playas de la Costa ecuatoriana y Galápagos, pero además se recogerán los desperdicios de 26 ríos, 9 lagunas y dos esteros de la Sierra y la Amazonía.
Esta actividad forma parte del Día Internacional de Limpieza de Playas que se celebra cada tercer sábado de septiembre para concienciar a la población sobre la importancia de mantener los recursos naturales, indicó la ministra Tapia.
El número de voluntarios que participen en el ‘Playatón’ así como el peso de lo recogido durante esa jornada será determinante para que el país entre a competir junto a 123 países en el ranking internacional coordinado por la organización Ocean Conservancy.
En 2014, Ecuador se ubicó en el sexto lugar en el ranking mundial de limpieza de playas manejado por Ocean Conservancy, que mide el número de voluntarios y kilómetros limpiados en una sola jornada. Participaron un total de 16.573 voluntarios que limpiaron 114.125 libras de residuos en 368 kilómetros recorridos.
El acto inaugural de la limpieza de este 2015 se realizó la mañana de este sábado en el cantón General Villamil, en la costera provincia del Guayas, donde se concentraron cientos de pobladores dispuestos a limpiar esta playa, que es considera una de las más importantes del mundo por su clima.
El presidente Rafael Correa informó en su enlace semanal de rendición de cuentas que miles de voluntarios se han adherido a esta iniciativa de carácter mundial y llamó a no ensuciar las playas. “Qué bueno que se limpien las playas, qué malo que se ensucien tanto. Un llamado a no ensuciar nuestras playas”, enfatizó el mandatario.
Según Ocean Conservancy, los desechos que más se recogen en las playas son colillas de cigarrillos, botellas plásticas, vasos y platos desechables y fundas de snacks. El año pasado se recogieron 16 millones de libras de basura con la participación de 500.000 voluntarios a nivel mundial.

