“Perdonadme si soy un poco feminista”, bromeó el papa Francisco al saludar a un grupo de jóvenes consagrados, para elogiar especialmente el trabajo de las mujeres.
“Tengo que agradecer el testimonio de las mujeres consagradas. Aunque no a todas, porque algunas son un poco histéricas”, volvió a bromear el pontífice al recibir a 5.000 jóvenes consagrados en el Aula Pablo VI del Vaticano.
