“El Papa no viene a nuestro país para consagrar ninguna ideología política, ningún régimen político, el Santo Padre viene a nuestro país para anunciarnos a Jesucristo”, dijo el padre David de la Torre, vocero de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
De la Torre, añadió que el deseo es que “la presencia del Santo Padre ayude a que Ecuador sea mejor” y “no puede ser opacada por intereses particulares” , invitando a todos “a la reflexión y la humildad”.
“No es el momento de manifestar nuestras ideas ni nuestros proyectos políticos, no es el momento de armar más polémicas y más divisiones. De hecho, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana no ha hablado de una tregua, sino de un llamado al diálogo”,manifestó De la Torre.
Y añadió que la tregua significaría que después de la visita del Papa se “vuelve a lo mismo y lo importante es que juntos podamos tener hacia adelante un futuro mejor”.
El pasado martes, el gobernante declaró que prefiere no ir a la misa (del 7 de julio) para evitar cualquier inconveniente, pero el padre Fausto Trávez aseguró que hace 4 días dialogó con Correa, quien ratificó que estaría en la misa del Santo Padre.
“La presencia del Mandatario es lógica, puesto que es el protocolo, porque es un jefe de Estado. Yo no conozco mucho de la política ni tampoco de actitudes, pero lo que sí puedo decir es que el Presidente tiene un puesto por protocolo y también por liturgia”, aseveró.
“Yo creo que hay que pedir a todos que se porten como se deben portar en la misa”, añadiendo que “el Papa ya conoce todo lo que está pasando acá, mucho más de lo que imaginamos”. Finalmente, recordó que el Pontífice viene para difundir y expandir la fe católica.
