Colmar de sentido y teñir de color zonas grises en apariencia para convertirlas en algo muy valioso es el propósito del artista italiano de arte callejero Blu, que en su nueva creación pretende expresar en un muro de un barrio deprimido de Roma la historia de la vida en la Tierra.
Una obra reivindicativa que invita a reflexionar sobre la evolución de la existencia a través de una gigantesca espiral de color que se extiende a lo largo de la fachada de un edificio de siete plantas.
