Hace 64 años Quito no contaba con un nuevo hospital que vigile y atienda la salud de los neonatos y de las madres ecuatorianas, el hospital Isidro Ayora (ubicado en el centro de la ciudad) se había convertido en el único que atendía casos críticos de bebés que nacían de forma prematura o que llegaban al mundo con alguna enfermedad congénita.
Las 250 camas del Isidro Ayora nunca eran suficientes para atender la alta demanda de madres que llegaban de todo el país con la esperanza de que sus pequeños tengan una oportunidad de vivir. Mientras tanto en otros hospitales de la ciudad los bebés esperaban, en el llamado “turno de la muerte”, un espacio para ser atendidos en áreas de cuidados intensivos.
Ahora esos pequeños ya no deberán esperar más. El gobierno ecuatoriano inauguró esta semana, en el sur de Quito, el Hospital Gineco-Obstétrico “Luz Elena Arismendy” que recibirá a los bebés en situaciones críticas de salud darles una esperanza de vida.
Para Diana Sánchez, líder del Centro Obstétrico de la nueva maternidad, las expectativas que tienen son muy altas porque será el lugar que permitirá salvar a muchos bebés prematuros no solo de Quito sino de todo el país.
“La expectativa es muy grande, llegar a la gente, ayudarle, poder darle un servicio de calidad, de calidez y darle una salvación a ese bebito que tal vez estaba en espera porque no había el espacio físico. Este hospital va a ser el refuerzo de todos ellos”, señaló Sánchez.
“Poder decirle a la mujer tenemos el espacio para el bebé, podemos tener la salvación para ese bebé va a ser muy importante para las familias del Ecuador”, agregó esta doctora que trabajaba en el Hospital San Francisco de Quito donde vio muchos casos en los que los bebés no tenían a donde ser transferidos porque todo estaba lleno.
Esta semana se ultimaron los detalles en este centro de salud. Los trabajadores colocaron el letrero y la emoción aumentaba a medida que avanzaba la limpieza de hasta la última piedra. Al final se colocó un cartel que identificará a esta maternidad: “Por nuestros niños hasta la vida” es frase que se lee en el cartel y que pertenece a Luz Elena Arismendy, una madre que entregó todo por ver de nuevo a sus hijos (Andrés y Santiago quienes desaparecieron misteriosamente en la presidencia de León Febres Cordero).
El gobierno le dio su nombre a esta casa de salud en homenaje a su lucha incansable por encontrarlos. Su hija María Fernanda Restrepo dio un emotivo discurso durante la inauguración de la maternidad y dijo que el recuerdo de sus hermanos jamás se olvidará.
“La nueva maternidad será el lugar en el que las madres se sentirán orgullosas de traer nueva esperanza a este mundo (…) aquellos que cegaron la vida de los hermanos Restrepo no se dieron cuenta que Santiago y Andrés iban a nacer una, y otra, y otra, y otra vez”, señaló la hermana de los jóvenes desaparecidos.
Ella contó como un doctor llamado Santiago había recibido al quinto bebé que nació en esta maternidad a quien pusieron de nombre Andrés. “Luz Elena está en cada madre ecuatoriana que nunca se rendirá de luchar por ese amor único, primero y total: sus hijos”, añadió.
Jhoana Torres y Alejandro Nieto también recibieron a su primogénita en la nueva unidad. “Es un hospital de talla mundial, la atención excelente, buenos médicos, buena infraestructura. Yo me quede admirado porque no me imagine que iba a ser el servicio tan de primera, mejor que en una clínica”, dijo el orgulloso padre.
Pero la maternidad no solo que salvará la vida de muchas madres y niños sino que dinamizará la economía del barrio de la Nueva Aurora. Farmacias, tiendas, puestos de comida, despendios de pañales, son algunos de los negocios que se han instalado frente al centro de salud.
Fanny Mora abrió su negocio de venta de pañales en diciembre pasado y dice que tiene muchas expectativas con la apertura de la casa de salud. “Se ha incrementado los negocios porque antes era completamente botado. Con la apertura ya hay una nueva línea de carros que suben hasta acá, ya adoquinaron las calles lo que eran solo de tierra”, dijo.
Así la Nueva Aurora, uno de los barrios del sur de Quito ya no estará abandonado, sino que se convertirá en uno de los más transitados debido a esta moderna casa de salud, demostrando una vez más como las obras que inaugura el gobierno dinamiza la economía y la vida de las personas.
