A sus 31 años Roberto Ordóñez dice vivir uno de sus mejores momentos como futbolista. Actualmente milita en el equipo sensación y puntero del certamen ecuatoriano, el Delfín de Manta, y es el segundo goleador de su club con 4 tantos.
El potente artillero nacional, quien es uno de los titulares fijos en el esquema del estratega uruguayo, Guillermo Sanguinetti, dice que detrás de su mirada seria e imponente figura, existe una persona “completamente sensible”.
“Me considero una persona tranquila, muy sensible, muy distinta a lo que muchos puedan pensar. En la cancha puedo parecer rudo, por mi juego fuerte, pero no soy un jugador mal intencionado”, dice la ‘Tuca’ Ordóñez, en una entrevista con Andes.
Contemplando la pasividad del mar de Manta, en el Malecón de Piedra Larga, uno de sus lugares favoritos de esta ciudad manabita, Ordóñez afirma que a este sitio acude casi todos los días, para relajarse luego de los entrenamientos.
“Me gusta mucho el mar, este lugar (Piedra Larga). Caminar acá en la soledad es algo que me relaja. La pasividad de este lugar es lo que me ayuda a conservar mi tranquilidad y concentración”.
Sobre su peculiar apodo, el ariete nacional recuerda que este le fue impuesto cuando militaba en el cuadro de la ESPOL, equipo que disputaba el torneo de Ascenso, y en el que anotó 19 tantos entre 2004 y 2005.
“Siempre he sido corpulento, me ha gustado mucho trabajar en la parte física y cuando estaba en la ESPOL, los profesores Duffer Alman, Otto Morcillo y Marlon Mina, me pusieron este sobrenombre, ya que en el torneo de Ascenso había un jugador que le decían ‘La Roca’, y para diferenciarnos, me pusieron ‘La Tuca’”, recuerda el goleador entre risas.
Ordóñez acota que cuando inició a jugar profesionalmente, los defensas le tenían cierto temor de marcarlo, debido a que en los choques “los otros jugadores siempre salían perdiendo”.
“Cuando no me conocían mucho, algunos defensas me tenían temor. Hay centrales que no les gustan la fricción, en cambio hay otros que son medios resabiados, como Andrés Mendoza, Luis Cangá, Jorge Guagua, Gabriel Achilier y José Luis Perlaza. Con ellos siempre sacaba chispa (risas)”.
En cuanto a su actual temporada con el Delfín, el jugador de 32 años destaca sentirse satisfecho, de militar “en un equipo en el que a inicios de año, nadie se imaginaba que tendría una buena temporada”.
“Estamos contentos por el buen momento que estamos pasando. Sabemos que esto no es casualidad, mantenernos como punteros e invictos durante muchos partidos (16), es producto del trabajo que se realiza, tanto en la dirigencia, como en la parte deportiva”.
‘La Tuca’ afirma que haber llegado al Delfín ha sido su mejor decisión, pues se siente confiado de poder lograr su primer título como jugador.
“Tener un título de campeón es algo que me falta como jugador. Acá en el Delfín estamos comprometidos con ese objetivo, pero primero debemos ganar esta etapa, para llegar a la final. No me adelanto a lo que pueda pasar a fin de año, pero es algo en lo que estamos mentalizados”.



