
Un juez federal de Estados Unidos halló “evidencia fraudulenta” y “corrupción” en la sentencia contra Chevron en Ecuador por contaminación ambiental.
Afirmando que la multimillonaria multa que se aplicó a la petrolera estadounidense se obtuvo de manera ilegal. El fallo del magistrado Lewis Kaplan afirma que la compañía, y su filial Texaco, “podrían tener cierta responsabilidad” por la contaminación en los años que operó en la Amazonía ecuatoriana (1964-1990), pero que la condena en su contra, por USD 9 500 millones, estuvo manchada de irregularidades. “El abogado neoyorquino Steven Donziger y sus pares ecuatorianos presentaron evidencia fraudulenta, redactaron ellos mismos la sentencia del caso Lago Agrio y prometieron al juez ecuatoriano USD 500 000 para que se pronunciara a su favor y firmara el fallo”, señaló Kaplan en su decisión de 497 páginas dada a conocer ayer, 04 de marzo de 2014, en Manhattan, EE.UU. La petrolera sostiene que ya ha limpiado las zonas en las que trabajó, respaldando su defensa con estudios científicos que dicen que no hay contaminación peligrosa para el medioambiente en la zona. Pero, grupos ambientales e incluso el propio Presidente ecuatoriano, también han hecho sus particulares visitas a estos territorios constatando, según ellos, la afectación. Por esta razón, ambas partes continúan embullidas en un litigio que, incluso, se ha abierto en otros países. Los ecuatorianos han demandado a Chevron en Brasil, Argentina y Canadá, donde la empresa tiene activos que pueden ser aprovechados. Por ejemplo, el Tribunal de Apelación de Ontario dictaminó en diciembre que los 47 habitantes del pueblo tienen el derecho de perseguir a los activos de Chevron Canadá. Los otros casos están pendientes, según la agencia Bloomberg.