
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció hoy, lunes 17 de marzo de 2014,
la imposición a dirigentes rusos y ucranianos de las sanciones más duras desde el fin de la Guerra Fría y advirtió a Rusia de su “inquebrantable” apoyo a Ucrania si se niega a resolver la crisis en Crimea por la vía diplomática. “Creo que todavía hay un camino para resolver esta situación de forma diplomática de forma tal que atienda a los intereses tanto de Rusia como de Ucrania (…) pero a través de todo este proceso, vamos a seguir firmes en nuestro inquebrantable apoyo a Ucrania”, sostuvo Obama en una declaración pública desde la Casa Blanca. El mandatario reiteró que su gobierno no reconocerá los resultados del referendo del domingo en Crimea, donde la gran mayoría de la población votó a favor de la adhesión a Rusia. Con la mirada puesta en otros vecinos de Rusia que miran con temor los pasos de Moscú en Ucrania, Obama por primera vez además apeló a la OTAN y al “compromiso solemne” a la “defensa colectiva” de los aliados. “Y mantendremos este compromiso”, subrayó a pocas horas de que su vicepresidente, Joe Biden, parta de viaje a Polonia y Lituania para reunirse con autoridades también de Estonia y Letonia, todos ellos miembros de la Alianza Atlántica. El propio Obama realizará una gira por Europa la semana próxima, donde la crisis ucraniana tendrá previsiblemente un gran protagonismo. Las sanciones económicas fueron impuestas mediante una nueva orden ejecutiva que se une a un decreto similar que ya emitiera Obama el 6 de marzo. Según destacó Obama en su notificación oficial al Congreso, la decisión de emitir las sanciones se deben a que considera que las “acciones y políticas del gobierno ruso respecto de Ucrania (…) amenazan la paz, seguridad, estabilidad, soberanía e integridad territorial” de ese país y por tanto “constituyen una amenaza inusual y extraordinaria a la política exterior y de seguridad nacional” del propio Estados Unidos. En total, son 11 los afectados, siete altos funcionarios rusos muy vinculados al presidente Vladimir Putin y cuatro políticos ucranianos, incluido el ex presidente Viktor Yanukovich.