
El ministro de Finanzas, Fausto Herrera, confirmó la contratación de un crédito de USD 1 000 millones con EE.UU.
El funcionario no precisó, sin embargo, si este préstamo es de Gobierno a Gobierno, con algún organismo multilateral (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional…) o con otro inversionista privado. “Pronto lo sabrán. No puedo hablar. Veamos cómo nos va con esta operación”. El presidente, Rafael Correa, señaló ayer que el Banco Mundial tiene la intención de dar financiamiento al Ecuador, porque “admiran el proceso de crecimiento y la política económica del país”. Esta declaración la hizo ayer, durante una entrevista en el programa ‘Pulso Político’, en TC Televisión. “Bienvenido su financiamiento pero sin condicionamientos. No hemos rechazado su financiamiento, hemos rechazado sus condicionamientos”, puntualizó. Para María Elsa Viteri, exministra de Finanzas, este anuncio del crédito de USD 1 000 millones desde EE.UU. es sorpresivo y habrá que esperar para que se aclare de dónde proviene el dinero. “No veo que sea un crédito binacional. Yo pensaría que es desde un multilateral (BID, BM o FMI), cuya sede principal está en EE.UU. Recordemos que la filosofía del país era mantener la relación con el BID. Y con quien sí se cerró la puerta fue con el FMI y el BM, a los que se les pagó las deudas. Esa fue una política para equilibrar las condiciones”. A inicios del 2007, el Banco Central del Ecuador había liquidado los USD 22,6 millones que se adeudaban hasta diciembre del 2006 al FMI. En ese entonces, el presidente Rafael Correa señalaba: “No queremos saber más de la burocracia internacional. Ahora la nación recupera independencia para dictar su política económica”. Desde entonces, no se ha registrado actividad crediticia con este organismo ni con el BM. Aunque, según el registro de deuda pública del Ministerio de Finanzas a enero de este año, Ecuador mantenía una acreencia con EE.UU., vía Club de París, de USD 27,4 millones. Alejado, entonces, de estas fuentes tradicionales de financiamiento, el Régimen profundizó su relación con China a través de créditos de venta anticipada de petróleo y otros.