
¿La vacuna es siempre beneficiosa? La pregunta genera polémica en Pakistán.
Mientras en Ecuador se comenzó a hablar de una vacuna que el sistema público de salud aplicaría para frenar los casos del papiloma, hace tres meses en Japón se dijo que no se colocarán las dosis. La explicación fue que las niñas pudieran afrontar efectos adversos en el cerebro. Pero el caso del papiloma no es la única enfermedad en donde se cuestiona la aplicación de la inmunización. Igual ocurre con el rotavirus y el sarampión a escala mundial. De hecho, la resistencia a las vacunas creció desde la década de los 90. Fue por una investigación del gastroenterólogo Andrew Wakefield, quien alertó en 1998 que la vacuna contra el sarampión originaba autismo en los niños. El análisis llevó a que los países europeos dejaran de colocar la vacuna. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esto hizo que se originara una pandemia, que después (por medio de viajes) afectó a EE.UU. y llegó a América, dejando en el 2011 nuevamente casos de sarampión en Ecuador (ver info). ¿Las dosis causan secuelas? En el país, seis gotas de vacuna contra la polio erradicó la enfermedad que afectaba con fuerza a los niños, hace 18 años. Según el Ministerio de Salud tampoco hay más casos de rubéola, fiebre amarilla y tétanos gracias a las vacunas. Estas inyecciones están dentro del esquema nacional del país, al que en los últimos cinco años se ha añadido rotavirus, papiloma e influenza, completando 19 vacunas que protegen de 31 enfermedades mortales. “Las vacunas son los logros tecnológicos más importantes de la medicina”. Así lo considera Patricio Leoro, coordinador del Área de Pediatría del Hospital Militar. Para el especialista, su implementación ha logrado vencer enfermedades como la viruela. Los estudios sobre enfermedades disminuidas y erradicadas, realizados en universidades como Harvard, fueron analizados desde el 2003 por la OMS para auspiciar las campañas de vacunación. Desde entonces, cada año se organiza una semana de inmunización en América y hoy 35 países participan para vacunar a 40 millones de personas en el mundo.