Felipe VI confrontado al desafío de construir una España ‘unida y diversa’

El príncipe Felipe habló, tras el anuncio de la abdicación de su padre, de una España “unida y diversa”, que sonó como un llamado a actualizar el modelo liderado por el rey Juan Carlos para dar cabida a regiones con identidades fuertes,

como Cataluña y el País Vasco, en la construcción de una democracia moderna. “Lo único que os pido, Alteza, es que preservéis la unidad de España”, le suplicó en su lecho de muerte Francisco Franco a Juan Carlos, que subió al trono en 1975 y encabezó una delicada y exitosa Transición, que para muchos ha llegado sin embargo a su punto de agotamiento. El discurso del príncipe borbón, que el jueves (19 de junio del 2014) se convertirá en Felipe VI, es “una mano tendida” hacia las regiones “que tienen una cultura diferente, como una lengua propia o un derecho civil propio”, señaló el catedrático en derecho constitucional Antonio Torres del Moral. También para Fermín Bouza, profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, Felipe quiso indicar que “el tema de fondo de todos los problemas que tiene España es no solo la crisis económica, sino la crisis identitaria, la crisis estructural, que es muy fuerte”. España, con 48 millones de habitantes, está dividida en 17 Comunidades Autónomas, tres de las cuales -Cataluña, País Vasco y Galicia- tienen su propio idioma. Todas funcionan con el mismo esquema que el del poder central (con un Ejecutivo, una Asamblea legislativa y tribunales autonómicos) y tienen prerrogativas más o menos amplias, en materias de educación y salud y algunas tienen cuerpos policiales propios. Ese modelo fue el resultado de la Constitución de 1978 y de diversos pactos, que supusieron un giro de 180 grados respecto a la política centralizadora del régimen anterior, cuyo lema era “España, una, grande y libre”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *