
El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre EE.UU. y Cuba ha suscitado reacciones de esperanza en la isla
castigada por un embargo de más de 50 años, y una fuerte división de opiniones en el exilio de Miami, donde las nuevas generaciones saludan con optimismo el giro de Barack Obama.
En Cuba, la nueva etapa se ha acogido con tranquilidad y alegría, pero sobre todo con la esperanza de que sea un primer paso para el levantamiento del embargo sobre la isla.