
Visiblemente emocionado, William Alcívar, productor manabita, manifestó que hoy se le ha devuelto la esperanza a los agricultores locales al permitirles comercializar sus productos de forma directa con el Estado.
En el salón ‘Francisco Pacheco’ de la Gobernación de Manabí, el agricultor se mostró convencido al afirmar que la crisis no existe cuando quienes emprenden en la cadena de producción son capaces de revolucionar el mundo.
Alcívar forma parte de las 108 familias productoras que se beneficiaron de la compra de 1’002.536,25 unidades de naranja, por 80.202,84 dólares, con el Instituto de Provisión de Alimentos (Proalimentos), entidad adscrita al Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP).
“Con la experiencia que tuve al entregar mandarina para la alimentación de nuestros niños les invito a mis compañeros productores a confiar en este proceso, que nos conduce a mejores oportunidades. Nosotros somos los llamados a poner las condiciones para que nuestros productos estén en los mercados nacionales e internacionales”, dijo Alcívar.
Añadió que cuando empezó como proveedor de mandarina sintió dudas, fruto de la inexperiencia y la falta de fe; sin embargo, gracias a esta primera experiencia se le abrieron nuevos caminos que lo condujeron a convertirse en proveedor de una de las cadenas de supermercados más grandes del país.
Los pequeños productores de los cantones Flavio Alfaro, Junín, Santa Ana, Jipijapa y Bolívar entregarán 13.367,15 gavetas con 75 naranjas cada una, para la alimentación escolar de 83.529 niños y niñas de seis cantones manabitas.
En su intervención, Juan Carlos Acosta, director Ejecutivo de Proalimentos, destacó que el esta entidad y MAGAP han trazado el camino correcto al sentar los cimientos para que los productores locales mejoren sus negocios y su calidad de vida.