El juicio en Paraguay a 12 campesinos por la masacre de Curuguaty, que dejó 11 labriegos y 6 policías muertos en 2012 y provocó la destitución del entonces presidente, Fernando Lugo, se reanudó hoy en el Palacio de Justicia de Asunción con la presencia de activistas y observadores internacionales.
Tras seis interrupciones desde su comienzo en julio, hoy arrancó una audiencia a primera hora de la mañana, convocando a activistas y políticos paraguayos y de otros países que han venido a observar el desarrollo del proceso, que mantiene en prisión o en arresto domiciliario hace más de tres años a los campesinos acusados.
