La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, recibió hoy el apoyo de los mandatarios de Bolivia y Venezuela, del secretario general de la Unasur y del candidato presidencial del oficialismo en Argentina frente a la ofensiva de la oposición brasileña para que sea juzgada con fines de destitución.
Además, un juez del Tribunal Supremo de Brasil, Teori Zavascki, dejó fuera de juego una maniobra legal que hubiera ayudado a la oposición a ver sus propósitos cumplidos, pues abría la puerta a apelar a la Cámara de Diputados en caso de que su última solicitud de un juicio a Rousseff, aún en trámite, fuese rechazada.
