
Tras una larga jornada que incluyó una misa ante miles de fieles en Guayaquil y el encuentro con el presidente Rafael Correa en el palacio de Gobierno, el papa Francisco despidió con una invitación a sus seguidores desde la Nunciatura Apostólica, ubicada en el norte de la capital ecuatoriana.
“Vine a desearles una buena noche, vayan tranquilos a dormir, mañana podrán venir al parque Bicentenario para celebrar la misa, que Dios los bendiga y recen por mí” dijo el pontífice tras las aclamaciones y peticiones a viva voz de cientos de personas que se congregaron frente a la sede, ubicada entre las avenidas 6 de diciembre y Orellana en Quito.
“Queremos la bendición!, Viva el papa Francisco!, Francisco, Francisco!”, fueron varias de las consignas colectivas que usaron los seguidores del líder religioso, que esperaron más de 50 minutos para que la máxima autoridad católica repitiera sorpresivamente, a las 22H02 hora local, el mismo gesto de su primer día de estadía en la ciudad, saliendo a saludar a sus seguidores, rompiendo el protocolo frente a la sede de la Nunciatura.
De forma breve, saludó a los presentes con varios gestos; posteriormente a través de un micrófono, los asistentes pudieron escuchar un Ave María interpretado por el papa.
Tras su corta aparición, grupos de familiares y personas de tercera edad lloraron en el sitio de la emoción, saludando al líder argentino de 78 años de edad entre una muchedumbre que no se contuvo de tomar numerosas fotografías.
La agenda del primer papa latinoamericano continuará este martes, con una reunión con obispos en el Centro de Convenciones Bicentenario, luego; una misa campal en el parque de mismo nombre en el norte de la ciudad, donde se espera que asistan más de un millón de personas y a horas de la tarde, un encuentro con la sociedad civil. El papa estará en Quito hasta horas de la tarde del miércoles 8 de julio.